AEDFI | La Roja y yo – Lobo Carrasco
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LA ROJA Y YO

LOBO CARRASCO

La ilusión de seguir juntos

En un domingo cualquiera del año 1977 se produjo uno de los momentos más importantes de mi carrera futbolística : la Real Federación Española de Fútbol, categoría juvenil, le envió un telegrama al F.C. Barcelona convocándome para jugar a las órdenes de mi buen y añorado amigo Chus Pereda. ¡Qué felicidad!

 

Lo recuerdo todo con tanta excitación y cariño que aquel notición, permítaseme, siempre me acompañó para jugar con la Sub-21, la Sub 23, la Olímpica y nuestra Absoluta. Ni el peso de Eurocopas , Mundial o partidos de clasificación épicos – el monstruoso España-Malta, entre algún otro…- lograron borrar aquella alegría recibida. Era “la primera vez”, era ese primer beso que diste o te dieron y jamás podrás quitarte de la mente.

Treinta y ocho años después, el reloj del mini ordenador portátil indica las 23,45h mientras escribo estas letras sobre la mesa de la habitación 1524 de un hotel de Hong-Kong.

 

Mi esposa duerme. Ni un ruido. Sólo el festival de luces multicolores que remarcan los edificios asentados en ambas laderas de la bahía y, en medio, unos barcos que permiten una de las mejores vistas que se pueden capturar lejos de nuestras fronteras europeas. Se dan las condiciones para que la inspiración mueva mis dedos y os pueda transmitir las buenas sensaciones que aún tenemos los Veteranos futbolistas Internacionales que seguimos viéndonos, jugando y disfrutando de este maravilloso deporte juntos.

 

De entrada, UN HONOR cada vez que nos ponemos la camiseta con esta estrella ganada tan brillantemente.

 

Las piernas ya no ‘van’ como a los veinte o los treinta pero… sabemos más y nos equivocamos menos. Ahora escondemos mejor nuestros defectos porque necesitamos mucho más al equipo (los extremos éramos y son más irreverentes con la asociación porque suya es la responsabilidad profesional de regatear la muralla defensiva rival). Cuantos más años, menos velocidad física. Es la ley de nuestra ‘gravedad’. Ahora nos juega más la mente y rueda mucho más la pelota. Se llama: sabiduría.

 

En nuestra/vuestra gran Selección Veterana tenemos porterazos que aún se lanzan de palo a palo (Contreras, El Gatu Ablanedo o el recién bienvenido Aranzubía). Defensas autoritarios (Iván Campo, Téllez), con salida al toque (Robert, Miguel Ángel Nadal), y ¡cómo no! galgos por la banda (Romero, Diego, Otero). En medio campo me gusta la clase de Mendieta, Cembranos y la verticalidad de Amavisca. De mi hermano Señor, cuando juega, ese “tocar y acercarse que no la perdemos”.

 

Y arriba es donde más cuesta. Ya no entra fácilmente el regate veloz y ahora hay que romper las cinturas amagando, esperando a que el defensa “piqué” en el anzuelo de un falso centro… Dejo sin citar algunos de mis queridos compañeros de viaje internacional pero no siento culpa porque toda España los conoce (y reconoce su calidad) desde que debutaron en La Absoluta.

 

Finalmente, al gobernador de nuestra segunda casa la R.F.E.F. , Ángel María Villar, le deseo que siga más años estando cerca de los futbolistas y de esta ‘vieja guardia’ de Internacionales sin dejar, también, de dar respaldo a nuestras futbolistas porque su denodado esfuerzo por llegar al profesionalismo lo merece.

 

A Juan ‘el 12’ Señor, a Fernando Giner y a todos los que se implican por seguir buscando ideas y nuevos contactos para que este fuego del juego veterano no se apague, mi/nuestro más sincero APLAUSO.

 

A Sofía, experta en la conciliación, las nuevas tecnologías y el arte de la adaptación, quedamos como siempre a tu entera disposición.

 

Y gracias eternas a la bendita ilusión que aún tenemos todos los componentes de este grupo, tan bien mezclado, que solo tiene el fin de aportar deporte longevo, respeto, orgullo y toda nuestra solidaridad con los más necesitados en nuestra u otras sociedades.

 

Nací alcoyano, soy catalán de adopción y con La Roja iré hasta la muerte porque la amo como a quien hizo todo este sueño posible: La Pelota.

 

Francisco Lobo Carrasco
Internacional (1979-1988)