Así empezó todo

Jose Bermejo A mediados del año 1988, coincidí con Isacio Calleja, gran futbolista del At. De Madrid y de la Selección Española de Fútbol, en un debate en TVE sobre deporte. Algún tiempo después, solicitó mis servicios (amistosos) para dar forma jurídica a la idea de otro gran futbolista (del Real Zaragoza y de la Selección Española de Fútbol), Carlos Lapetra. Ambos había formado parte de la extraordinaria Selección que conquistó, frente a la URSS, la Copa de Europa de Selecciones Nacionales en 1964 (Iribar, Rivilla, Olivella, Calleja; Zoco, Fusté; Pereda, Amancio, Marcelino, Suárez y Lapetra) y deseaban prolongar aquel éxito incontestable.

Mi tremenda afición al fútbol, que todavía practico en lo posible y con las limitaciones derivadas de mi edad, junto a la empatía con aquellos grandes del fútbol, me animó a colaborar en el más que digno objetivo que se proponían alcanzar. Se trataba, fundamentalmente, de formalizar una asociación de exfutbolistas que hubieran militado en la Selección Española Absoluta para continuar practicando el fútbol con la camiseta nacional y, a la vez, recaudar fondos destinados a ayudar a compañeros que lo necesitasen.

Ahora, no solo no me arrepiento de haber contribuido a la puesta en marcha del proyecto, sino que estoy tremendamente agradecido por haberme dado la oportunidad de contribuir a la génesis y consolidación de AEdFI.

A mediados de 1989, me reuní, informalmente, con algunos de los integrantes de aquella Eurocopa de 1964. Tras los primeros contactos, la asociación fue tomando forma cuando se constituyó, en 1990, la “JUNTA DE FUNDADORES”. Presidida por Carlos Lapetra, le acompañaban Alfredo Di Stéfano, Ignacio Zoco, Isacio Calleja, Josep Fusté, Amancio Amaro, José Martínez (Pirri), Adelardo Rodríguez, José Luis Capón y Angel Mª Villar. De entre ellos, una “Comisión Gestora”, integrada por Lapetra, Villar, Zoco y Calleja, se encargó, con mi asistencia jurídica, de preparar los Estatutos e inscribir AEdFI en los registros.

Desde entonces, ininterrumpidamente, he colaborado con AEdFI, primero como asesor jurídico y luego añadiendo la labor de Vicesecretario y, a partir de 2013, Secretario. He tenido la gran fortuna de compartir muy agradables momentos con Carlos Lapetra, malogrado tempranamente, con el gran Alfredo Di Stéfano, con el bueno de Isacio Calleja. Día tras día, he comprobado la extraordinaria e ingente labor que desarrolla AEdFI. La asociación y, sobre todo, sus futbolistas miembros, han prestado su colaboración desinteresada para alcanzar los objetivos. Pero, sobre todo, la RFEF, en las personas de su Presidente Villar, su Vicepresidente, Juan Padrón, y su Secretario General, Jorge Pérez, ha apoyado material y económicamente la idea. Apostaron, sin dudarlo, por AEdFI y han facilitado ayuda económica en los presupuestos anuales de la RFEF, vinculada exclusivamente a exfutbolistas internacionales en estado de necesidad. Y no solamente eso, sino que han reforzado por su continuada asistencia moral a quienes desempeñan los cargos de gestión en AEdFI.

Mis recuerdos de los encuentros futbolísticos en que han participado las selecciones de AEdFI son imborrables. He visto la generosidad y el afecto de los más grandes futbolistas españoles internacionales a la hora de emplear parte de su tiempo en beneficio de sus antiguos compañeros, cuando estos han solicitado ayuda. Y todo ello, demostrando al mismo tiempo su pasión por el fútbol en cuantas ocasiones se les ha llamado.

Desde mi condición actual de Secretario de AEdFI, soy testigo de una labor encomiable y, en mi experiencia personal, un honor y un placer.

José Bermejo